"TOP GUN: MAVERICK"

 


Hace poco más de 36 años que Tom Cruise nos dio una de las películas de pilotos más emblemáticas y llenas de clichés gringos que marcaron a toda una generación: Top Gun; la cinta sobre una escuela de elite donde la masculinidad toxica se encontraba en todo su esplendor y donde el honor y la valentía americanos iban de la mano de chaquetas de piel con parches y lentes de piloto. Después de ahí ya nada fue igual, todos querían ese estilo e incluso sirvió para incrementar exponencialmente las matriculaciones al ejercito y marina (ese fue siempre el verdadero objetivo). México no se quedó atrás y Pedro Torres decidió explotar el boom de Top Gun y realizó uno de los videos más caros jamás filmados “la incondicional” de Luis Miguel, convirtiendo así a “el sol” en un verdadero astro, así que efectivamente, gracias a Cruise hoy Luis Miguel es quien es, pero esa es otra historia.


La música, la emblemática canción “take my breathe away” de Berlín, los ray ban, la guerra fría. Todo eso convirtió a Top Gun en un clásico de culto que hasta la fecha tiene fans cautivos, prueba de ello es que 30 y tantos años después llega la secuela y se convierte en el estreno más taquillero con un actor de casi 60 años como protagonista.


Así que aprovechando el puente gringo por el día de los caídos, se estrenó “Maverick”, continuación que si bien, no propone absolutamente nada, resulta entretenida y palomera. La premisa es básica; el capitán renegado Pete “Maverick”, debe regresar a la academia Top Gun a dar una última lección de honor, lealtad y patriotismo arrogante a un ecléctico y multicultural grupo de pilotos que tienen la mitad de su edad, pero el doble de ego. Todo con el fin de destruir a un enemigo de un país “no aliado”. El resultado ya se lo saben, pero es la manera de contar la historia lo que le salva de estrellarse. Además, si hay algo mejor que ver a Cruise sin camisa es verle de uniforme de marino.


Tom Cruise tiene 59 años y el cuerpo de un veinteañero, así mismo sus coprotagonistas, donde no importa si son rubios, trigueños, negros o mujeres, todos nos hacen creer una falsa idea de aceptación cuando la realidad es que tienen cuerpos y sonrisas de ensueño, lo que hace que parezcan modelos de CK y no marinos y eso es lo verdaderamente importante. No importa que estén bajo el escrutinio del enemigo, siempre habrá tiempo para tomar el sol en la playa y lucir sus abdominales perfectamente esculpidos (ojo, no es queja).

 

La cinta tiene todos los arquetipos de lo que esta mal en la cultura estadounidense; el honor por la patria, Marinos fríos que solo desean cumplir un objetivo, masculinidades llenas de ego, falsos y cursis discursos sobre el “echaleganismo”, todo lo que en los 80´s llevó a los ahora llamados boomers a sentirse los dueños del mundo. Sin embargo, hay otros elementos que le permiten a “Maverick” salir airosa; apuesta por la nostalgia y por ende tiene una banda sonora increíble con canciones de One Republic, Kenny Loggins y… Lady Gaga, quien, por cierto, no solo compuso la canción principal, sino que coescribió junto al melosisimo Hans Zimmer gran parte del score original, dando como resultado una música potente, que te atrapa y permite darle a la cinta la tensión necesaria. Ello, acompañado de maniobras en aviones reales por parte de los actores le da ese toque que rara vez se nota en la pantalla y la lleva a tener secuencias de combate verdaderamente sorprendentes -aunque esas escenas dejen una huella de carbono impresionante en el planeta-.

Además, Tom Cruise demuestra nuevamente sus tablas, dando una actuación creíble, incluso cuando llora o se quiebra le crees, también cuando intenta ser gracioso y estoico. La química con Jennifer Connelly resulta aceptable -tema aparte el hecho de dejar fuera a su anterior interés romántico, Kelly McGillis y poner a una mujer 13 años más joven, pero con pinta de treintañera-, aunado a ello, sabemos que es él quien realiza sus propias escenas de acción y quien pilotea en todo momento (incluso el avión que ronda a Lady Gaga en el video "hold my hand" es piloteado por él).


Así que, ya lo saben es una cinta que derrocha clichés gringos, cuerpos inalcanzables, patriotismo nauseabundo, Tom Cruise sin playera a la menor provocación y mucha contaminación, pero asombrosamente disfrutable, entretenida, llena de acción verdadera y reitero, con unas de las mejores tomas de vuelos reales, que si bien no tendrá el mismo impacto cultural que su antecesora si resulta una grata cinta de fin de semana, por lo que mi recomendación es que desconecten su cerebro un rato, compren un combo grande, vayan en grupo o en pareja y terminen disfrutando algo tan banal como ver a Tom Cruise y a Jennifer Connelly en moto -sin casco- mientras se pierden en el horizonte californiano al son de Lady Gaga.




Kone Arrevillaga



Comentarios

Entradas más populares de este blog

CAPTAIN MARVEL

EL IRLANDÉS

SPIDERMAN: NO WAY HOME