UN DÍA LLUVIOSO EN NUEVA YORK
Si hay un director que se ha mantenido fiel a su estilo, ese sin duda es Woody Allen; sin importar que se trate de un drama o una comedia su sello personal está ahí, desde que la película inicia con los créditos por orden de aparición en su ya característica tipografía, la música (casi siempre jazz), un diseño de producción lleno de clase y un gusto refinado, una fotografía irrepetible y sobre todo diálogos finamente pensados, siempre haciendo referencia a un nivel cultural arriba del promedio, y –lo mejor- parafreseando a Freud a través de personajes atormentados en sus pequeños dramas personales. Eso es lo que desde el minuto uno vemos en su cine y en “un día lluvioso en NY” no es la excepción. La descripción de la pareja protagónica es la siguiente; Gatsby (Timothée Chalamet) es un chico neoyorquino que no ha tenido preocupaciones financieras en su vida pues sus padres han amasado una gran fortuna que él ha disfrutado en los mejores bares y restaurantes de la gran manza...