“HAMLET Y LOS TRES REGISTROS DE LACAN”.
Uno de los principales motivos que consideré al esbozar la problemática de Hamlet, fue que, a pesar de ser un personaje del siglo XVII, se trata de un hombre actual, las “dudas” que lo atraviesan son los dramas existenciales actuales, mismos que hasta la fecha están presentes en distintos discursos, tanto en la clínica como en los encuentros cotidianos. De ahí que lo piense como un hombre contemporáneo. Y ello, creo, se debe a una razón muy sencilla, y es que Hamlet es un sujeto que no logra vislumbrar con facilidad como articular su propio deseo, y es que, el deseo no puede ser reducido a las palabras, de ahí que intervenga tan medularmente la instauración de lo simbólico para poder entenderle, en el caso de Hamlet comprender que desea, pero que no puede dejar de (no) actuar, y de ahí que su acción sea pospuesta, no indefinidamente, pero si hasta un punto muy preciso, tal cual, según yo lo veo, como un sujeto de la ciencia actual. Hamlet sólo hace lo que ha de hacer (matar a Claudio) ...