THE OLD MAN AND THE GUN
Este fin de semana estrena la bomba mediática “Avengers: End Game” , y seguramente veremos vengadores hasta en la sopa (literal), pero no por ello dejen de lado el otro gran estreno “The old man and the gun”, película que pude ver en lo mejor del festival de cine de Morelia y que ahora llega a las salas de arte. Mi recomendación evidentemente es que corran a verla, pues el propio Robert Redford comentó que ésta sería su última película -al menos como actor- pero si ver la despedida de una leyenda no es motivo suficiente para que vayan al cine, les dejo un par de razones más para que se animen:
Primera, considero que hay una palabra que describe a la perfección esta cinta y esa es “bonita”; y es bonita de muchas maneras, empezando por su carismático protagonista. Redford (a sus más de 80 años) sigue siendo tan guapo, tan alto, tan rubio castaño, sigue teniendo esa sonrisa tan carismática que derrite a todos y todas por igual y esas mismas características son de las que se ha valido para interpretar a Forrest Tucker, un personaje de la vida real que se distinguió por ser un amante de lo ajeno y un artista del escape presidiario durante toda su vida, incluso hasta su senectud, y esa es la segunda razón por la cual recomiendo la película, la historia real de ese ladrón de bancos ya es por si sola un deleite y no porque esté bien robar bancos rurales, sino por el modo tan desenfadado en que lo hizo, escapando más de 18 veces de la prisión -incluida la de San Quintín-.
Fuera de los protagonistas, tanto del real como del histrión, el film de David Lowery (“A ghost story”) resulta tremendamente fresco, el guion (escrito por el mismo Lowery y basado en un artículo del “The New Yorker”) te mantiene despierto en todo momento sin que ello signifique que te altere, al contrario, su fórmula de comedia policial funciona a la perfección porque en los atracos nadie se exalta, nadie grita, nadie sale con heridas mortales, hasta parecen delitos amables y educados, de ahí que el título en español le haga justicia “Un caballero y su revolver”, y la verdad es que sí, Tucker resulta un verdadero y encantador caballero.
Sumado a esos ingredientes, hay un elenco impecable que irradia una química tremenda; tenemos al desenfadado Casey Affleck como el Policía que le intenta capturar en un interminable juego del gato y el ratón; como cereza del pastel una historia de amor tardío/compañía/cuento melancólico de la mano de la increíble y maravillosa Sissy Spacek, quien cada que comparte cuadro con Redford convierte la pantalla en una gozadera tremenda que resulta en una sensación gratificante a los que estamos sentados del otro lado.Y para rematar, hay un momento en el que Tucker (Redford) le dice a Jewel (Spacek) “Ni siquiera se trata de ganarse la vida con el robo, sino de vivir, del nervio de sentirse vivo cuando asaltas la ventanilla de un banco…”, toda una epifanía de la vida misma.
Por si fuera poco, tenemos una fotografía en colores sepia y ocres que resaltan esa melancolía de la época dorada de Redford y hacen de esta una verdadera obra de arte independiente.
Como un pequeño e inofensivo spoiler les diré que se utilizaron escenas de películas pasadas de Redford para recrear flashbacks de los robos iniciales de Tucker (“El golpe” y la inolvidable “Butc h Cassidy and the Sundance Kid” son algunas de ellas). Así que ya tienen un montón de razones para verla y salir de buenas y contentos del cine, algo que hoy día resulta necesario.
Espero les haya gustado esta entrada y como ya saben, me dará mucho gusto leer sus opiniones!
Kone Arrevillaga C.





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